{"id":66851,"date":"2024-05-30T20:00:45","date_gmt":"2024-05-30T20:00:45","guid":{"rendered":"https:\/\/melong.online\/all-systems-we-are-a-part-2\/"},"modified":"2026-04-24T10:33:42","modified_gmt":"2026-04-24T10:33:42","slug":"all-systems-we-are-a-part","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/melong.online\/es\/all-systems-we-are-a-part\/","title":{"rendered":"Todos los sistemas de los que formamos parte"},"content":{"rendered":"<h2><b>\u00bfPuede la meditaci\u00f3n tener tambi\u00e9n un efecto social?<\/b><\/h2>\n<p><b>Por Sicilia Francesca D&#8217;Arista<\/b><\/p>\n<p>Cuando me licenci\u00e9 en Psicolog\u00eda, la tesis que present\u00e9 se basaba en una investigaci\u00f3n sociol\u00f3gica y experimental sobre la condici\u00f3n de los j\u00f3venes en un campamento de N\u00e1poles. Era una lectura &#8220;sist\u00e9mica&#8221; de aquel entorno, que me vali\u00f3 cierto inter\u00e9s por parte de mi profesor y del comit\u00e9 de graduaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Tras trasladarme a Amiata, me dediqu\u00e9 a los Clubes de Alcoh\u00f3licos en Tratamiento y al enfoque psicoeducativo de la comunicaci\u00f3n en familias de pacientes esquizofr\u00e9nicos, redescubriendo ese enfoque &#8220;sist\u00e9mico&#8221;, es decir, basado en la Teor\u00eda General de Sistemas.<\/p>\n<p>Sintetizando al m\u00e1ximo, la Teor\u00eda General de Sistemas afirma que cada ser puede considerarse un subsistema de un sistema mayor -su familia, su entorno laboral, su comunidad, el mundo y el universo- y un sistema de nivel superior de las partes que lo componen, por ejemplo de su sistema circulatorio, respiratorio, hasta el nivel molecular y ps\u00edquico. La GTS dice, pues, que estamos interconectados a nivel macrosc\u00f3pico y microsc\u00f3pico. <\/p>\n<p>Para mi deleite, encontr\u00e9 la misma perspectiva cuando me acerqu\u00e9 al programa MBSR de atenci\u00f3n plena para la reducci\u00f3n del estr\u00e9s. Aqu\u00ed, tambi\u00e9n, el grupo de participantes crea un grupo de autoayuda, y a continuaci\u00f3n explicar\u00e9 lo que vi. <\/p>\n<p>Empec\u00e9 a aplicar este programa en 2008, tras asistir a un curso de formaci\u00f3n con el Prof. Jon Kabat Zinn y su colega Saki Santorelli, colaborando con la Universidad de Siena en un ensayo que ofrec\u00eda un curso de MBSR a un grupo de estudiantes de psicolog\u00eda a los que se pidi\u00f3 que se sometieran a una resonancia magn\u00e9tica de sus cerebros antes y despu\u00e9s de la formaci\u00f3n. Los resultados fueron interesantes en consonancia con lo que se sabe sobre este programa, en cuanto a la reducci\u00f3n del malestar emocional, medido en pruebas de ansiedad, depresi\u00f3n y m\u00e1s. <\/p>\n<p>Pero lo que m\u00e1s me interes\u00f3 fue un an\u00e1lisis del cambio en la funci\u00f3n cerebral de las personas que se hab\u00edan sometido a la investigaci\u00f3n. Seg\u00fan este an\u00e1lisis diferente, en el cerebro de cada uno de los participantes se hab\u00edan creado nuevas conexiones funcionales, iguales para todos. En pocas palabras, los individuos hab\u00edan cambiado de la misma forma tras participar juntos en s\u00f3lo 9 reuniones de meditaci\u00f3n. Por tanto, era posible leer al grupo como un &#8220;sistema&#8221; y analizar c\u00f3mo el individuo afectaba al grupo y viceversa.   <span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>Al mismo tiempo, la Provincia de Siena me pidi\u00f3 que dise\u00f1ara un curso de formaci\u00f3n para cuidadores extranjeros de ancianos dependientes. En general, estos cursos no eran muy eficaces, principalmente por la barrera del idioma, pero tambi\u00e9n porque estos trabajadores est\u00e1n ocupados 24 horas al d\u00eda 6 d\u00edas a la semana y no tienen fuerzas ni ganas para dedicarse al estudio. <\/p>\n<p>En la premisa de este proyecto enmarqu\u00e9 entonces el problema como derivado de una condici\u00f3n de estr\u00e9s laboral y propuse ofrecer no s\u00f3lo la formaci\u00f3n espec\u00edfica y t\u00e9cnica sobre el cuidado de ancianos, sino tambi\u00e9n tocar la condici\u00f3n de estr\u00e9s y, en algunos casos, de agotamiento real de los cuidadores, ofreciendo formas de afrontarlo. A continuaci\u00f3n, integramos las clases con algunas sesiones de apoyo psicol\u00f3gico, musicoterapia y otros tipos de ayuda, y momentos de recreo y socializaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Las clases se dise\u00f1aron como si fueran &#8220;clubes&#8221; a los que llamamos C\u00edrculos de Cuidado, en los que estaban presentes los profesores, los cuidadores y uno o dos educadores.<\/p>\n<p>Por aquel entonces me hab\u00eda interesado por el trabajo de la Dra. MacBee, que hab\u00eda introducido un programa de mindfulness (MBSR) en una residencia de ancianos, donde hab\u00eda comprobado la utilidad que ten\u00eda para los residentes no autosuficientes y a menudo postrados en cama que algunos de sus familiares o cuidadores practicaran cerca de ellos, cerca de sus camas. Los ancianos estaban m\u00e1s tranquilos y serenos. <\/p>\n<p><span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span>Partiendo de esta experiencia y enmarcando los c\u00edrculos &#8220;sist\u00e9micamente&#8221;, encomend\u00e9 a los cuidadores la tarea de crear un ambiente acogedor que pudiera transmitir cierta autoconciencia, necesaria para hacer frente al estr\u00e9s que experimentaban los cuidadores: lejos de casa, con preocupaciones constantes por sus familiares abandonados a su suerte, ahora extranjeros aqu\u00ed y en su pa\u00eds de origen, luchando con un trabajo agotador. El sufrimiento era claro y tangible, y tambi\u00e9n repercut\u00eda en la calidad de los cuidados. <span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>As\u00ed que propuse el curso MBSR, pero no a los cuidadores -principalmente por la barrera del idioma-, sino a los educadores. \u00bfCu\u00e1l era el supuesto? Que los educadores que coordinaban los C\u00edrculos de Cuidados (6 en la provincia de Siena) abordar\u00edan las reuniones desde su propio estado de calma mental, de un modo no cr\u00edtico y teniendo en cuenta el sufrimiento de los cuidadores, sufrimiento que se defin\u00eda neutralmente como estr\u00e9s.  <span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>El tema subyacente, para que la formaci\u00f3n fuera de mayor calidad, era abordar la transici\u00f3n del aprendizaje de meras nociones t\u00e9cnicas a la emergencia del conocimiento y el desarrollo de la autoconciencia.<span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>De hecho, en los documentos introductorio y final cit\u00e9 a dos grandes maestros, San Francisco, el m\u00e1s querido de los italianos -para superar las dudas iniciales que el mundo al que me dirig\u00eda tendr\u00eda al o\u00edr hablar de meditaci\u00f3n- con una frase del santo que dec\u00eda: &#8220;Nadie podr\u00eda ense\u00f1arme lo que debo hacer&#8221;, y a nuestro maestro &#8220;El principio en el que se basa el comportamiento es la conciencia, y la conciencia surge del conocimiento que posee el individuo. S\u00f3lo si tenemos la presencia de la atenci\u00f3n plena en la vida cotidiana puede concretarse el principio de la compasi\u00f3n y el amor universal.&#8221;<span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>Las cuidadoras que acudieron inicialmente a los C\u00edrculos estaban asustadas ante un posible juicio sobre su trabajo y rechazaban en\u00e9rgicamente la sugerencia de que estuvieran estresadas. Les parec\u00eda que estar estresados era una debilidad. Se enfadaban mucho. Luego, a medida que asist\u00edan a los C\u00edrculos y se encontraban con la actitud de los educadores, se relajaban y, al a\u00f1o siguiente, nuevos cuidadores se inscribieron en el programa preguntando espec\u00edficamente por ese lugar donde podr\u00edan aprender sobre el estr\u00e9s, donde podr\u00edan relajarse. Naci\u00f3 una t\u00edmida toma de conciencia sobre su estado. Tambi\u00e9n empezaron a ser conscientes de las lagunas que ten\u00edan; algunos decidieron empezar a estudiar.     <\/p>\n<p>La Provincia de Siena fue invitada a Bruselas y el proyecto C\u00edrculos se present\u00f3 en la reuni\u00f3n de la Plataforma Social Europea, ese a\u00f1o dedicada al trabajo asistencial, donde fue acogido con mucho inter\u00e9s.<\/p>\n<p>Por la misma \u00e9poca fui invitada por el Jefe de Oncolog\u00eda de la Autoridad Sanitaria de Siena a dar un curso para operadores, m\u00e9dicos y enfermeras, y tambi\u00e9n por el jefe de Ser.T, el servicio de drogodependencias. M\u00e1s tarde, en colaboraci\u00f3n con el jefe de Ser.T, impartimos un curso con toxic\u00f3manos en la c\u00e1rcel de San Gimignano. <span class=\"Apple-converted-space\">  <\/span>Los resultados fueron muy interesantes para m\u00ed porque pudimos ver la transici\u00f3n desde la completa inconsciencia de los reclusos del delito que hab\u00edan cometido (se trataba de personas en prisi\u00f3n de alta seguridad por delitos de la mafia) hasta el primer resplandor de reconocimiento de su responsabilidad.<\/p>\n<p>En 2018, el Departamento que se ocupa del bienestar del personal de la Autoridad Sanitaria Local de Siena, Grosseto y Arezzo me pidi\u00f3 un curso de MBSR, pero Covid lo par\u00f3 todo y, cuando se reanud\u00f3 la programaci\u00f3n en 2021, el n\u00famero de enfermeras, m\u00e9dicos y personal sanitario de todo tipo que necesitaban un programa de reducci\u00f3n del estr\u00e9s se dispar\u00f3, de modo que de 2021 a 2024 impart\u00ed 12 cursos de MBSR.<\/p>\n<p>Los cursos fueron bien, pero durante los mismos surgi\u00f3 el problema de que, una vez terminados, los participantes necesitar\u00edan apoyo adicional para continuar en la pr\u00e1ctica. As\u00ed que exploramos con la direcci\u00f3n de la autoridad sanitaria la posibilidad de disponer de un local donde poder continuar la formaci\u00f3n creando una especie de Comunidad de Pr\u00e1ctica. Finalmente lleg\u00f3 la respuesta y estructuramos unos C\u00edrculos a los que llamamos Posillipo. \u00bfPor qu\u00e9 Posillipo?   <\/p>\n<blockquote><p>&#8220;Porque Pausilypon, nombre que los antiguos griegos dieron al promontorio napolitano, significa &#8216;<span class=\"Apple-converted-space\">pausa de los dolores&#8217; <\/span>para indicar el alivio que sent\u00edan ante tanta belleza.<\/p>\n<p>Un estado de asombro en el que se suspende el juicio para dar paso al placer.  <\/p>\n<p>Del mismo modo, es posible establecer una pausa en la vida cotidiana en la que se pueda encontrar ese alivio y conocimiento que proviene de una mente en calma y sin juicios, como hemos explorado en los cursos MBSR.&#8221;<span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p><\/blockquote>\n<p>Los C\u00edrculos Posillipo, actualmente 7, uno tambi\u00e9n en Amiata, son espacios donde las personas se re\u00fanen un m\u00ednimo de un par de veces al mes y practican juntas uno de los m\u00e9todos aprendidos, un esc\u00e1ner corporal o una sesi\u00f3n de meditaci\u00f3n sentada o yoga. A continuaci\u00f3n, participan en una sesi\u00f3n de Di\u00e1logo de Introspecci\u00f3n, una forma de dialogar sobre lo que la persona tenga en mente en ese momento, sin iniciar un debate, sino s\u00f3lo siendo consciente de la propia reacci\u00f3n a lo que se dice y se escucha. <\/p>\n<p>El posible desarrollo de los C\u00edrculos que tengo en mente ahora es profundizar en un aspecto del programa MBSR -el de la meditaci\u00f3n sobre la bondad amorosa- para comprender la diferencia entre lo que se siente con <em>la empat\u00eda ordinaria<\/em>, que con el tiempo puede volverse insostenible y llevar al agotamiento, y la llamada <em>empat\u00eda o compasi\u00f3n sostenible<\/em>.<span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/p>\n<p>&#8220;La capacidad de compartir los sentimientos de los dem\u00e1s se llama empat\u00eda.<span class=\"Apple-converted-space\">  <\/span>La empat\u00eda hace posible resonar con los sentimientos positivos y negativos de los dem\u00e1s: as\u00ed, podemos sentirnos felices cuando compartimos indirectamente la alegr\u00eda de los dem\u00e1s, y podemos compartir la experiencia del sufrimiento cuando empatizamos con alguien que sufre. Es importante destacar que en la empat\u00eda sentimos juntos, pero no nos confundimos con el otro; es decir, seguimos sabiendo que la emoci\u00f3n con la que resonamos es la emoci\u00f3n del otro. Si esta distinci\u00f3n yo\/otro no est\u00e1 presente, hablamos de angustia emocional.  <\/p>\n<p><em>Aunque la felicidad compartida es sin duda un estado muy agradable, compartir la angustia a veces puede resultar dif\u00edcil, sobre todo cuando la distinci\u00f3n entre el yo y el otro se difumina. Esta forma de compartir la angustia puede resultar especialmente dif\u00edcil para las personas que trabajan en profesiones de ayuda, como m\u00e9dicos, terapeutas y enfermeras. <\/em><\/p>\n<p><em>Para evitar compartir excesivamente el sufrimiento, que puede convertirse en angustia, se puede responder al sufrimiento ajeno con compasi\u00f3n. A diferencia de la empat\u00eda, la compasi\u00f3n no significa compartir el sufrimiento del otro, sino que se caracteriza por sentimientos de calidez, preocupaci\u00f3n y cuidado por el otro, as\u00ed como por una fuerte motivaci\u00f3n para mejorar su bienestar&#8221;\u00b9.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8220;La compasi\u00f3n puede ser muy \u00fatil, sobre todo si comprendemos que no siempre es necesario hacer o arreglar algo. En mi peque\u00f1o grupo, compart\u00ed una cita de Pema Ch\u00f6dr\u00f6n. Tuve la oportunidad de hablar con ella sobre el agotamiento y le pregunt\u00e9: &#8220;\u00bfQu\u00e9 podemos hacer? \u00bfC\u00f3mo podemos mantener este coraz\u00f3n abierto a la compasi\u00f3n?&#8221;. Y ella respondi\u00f3: &#8220;Parecer\u00e1 contraintuitivo, pero tenemos que renunciar a toda esperanza de realizaci\u00f3n&#8221;. <\/em><\/p>\n<p><em>Y no se refer\u00eda a rendirse, ni a dejar de preocuparse, sino a dejar de tener expectativas sobre c\u00f3mo ir\u00e1. Todo el mundo quiere saber que lo que hace es \u00fatil, pero en realidad, si se centraran m\u00e1s en cultivar su intenci\u00f3n, en cultivar una actitud de compasi\u00f3n, operar\u00edan siempre desde un espacio sostenible. <span class=\"Apple-converted-space\"><br \/>\n<\/span><\/em><\/p>\n<p><em>Tambi\u00e9n hay que decir que a menudo corremos inmediatamente a ayudar a la otra persona, lo cual est\u00e1 bien, es importante, pero a veces puede que necesitemos hacer un alto en el camino para reconocer que nos resulta dif\u00edcil absorber la angustia y el sufrimiento de los dem\u00e1s.&#8221;<span class=\"Apple-converted-space\"> \u00b2<\/span><\/em><\/p>\n<p><em>Daniel Batson ha demostrado en sus investigaciones que la capacidad de sentir emociones positivas por otra persona no es s\u00f3lo una cualidad espec\u00edfica de una persona o situaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n puede verse influida por el entrenamiento. Los estudios sobre la plasticidad del cerebro humano, realizados mediante resonancia magn\u00e9tica en personas entrenadas en la empat\u00eda ordinaria y otras entrenadas en la compasi\u00f3n, indican la existencia de dos redes neuronales que no se solapan, mostrando as\u00ed la existencia de dos circuitos diferentes. Con resultados diferentes en relaci\u00f3n con lo que los sujetos estudiados sienten hacia el sufrimiento ajeno.  <span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/em><\/p>\n<p><em>Para entrenar emociones socialmente \u00fatiles como la compasi\u00f3n, la investigaci\u00f3n psicol\u00f3gica reciente ha recurrido cada vez m\u00e1s a t\u00e9cnicas relacionadas con la meditaci\u00f3n que promueven sentimientos de benevolencia y amabilidad. La t\u00e9cnica m\u00e1s utilizada se denomina &#8220;entrenamiento en la bondad amorosa&#8221;&#8230; una pr\u00e1ctica que pretende cultivar sentimientos de benevolencia hacia todos los seres&#8221;. <\/em><\/p>\n<p><em>Se ha demostrado que varias semanas de entrenamiento regular en compasi\u00f3n pueden tener un impacto beneficioso en el practicante al reforzar sus emociones positivas, sus recursos personales y su sensaci\u00f3n de bienestar durante la vida cotidiana.<span class=\"Apple-converted-space\"> <\/span><\/em><\/p>\n<p><em>Curiosamente, los efectos beneficiosos del entrenamiento en compasi\u00f3n no se limitan a la persona que recibe el entrenamiento, sino que tambi\u00e9n pueden beneficiar a la persona que recibe los sentimientos de benevolencia&#8221;\u00b3.<\/em><\/p>\n<p>&#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211; &#8211;<\/p>\n<p><em><span class=\"Apple-converted-space\">\u00b9 Empat\u00eda y compasi\u00f3n <\/span>por Tania Singer y Olga M. Klimecki en Current Biology &#8211; Septiembre de 2014 DOI: 10.1016\/j.cub.2014.06.054<\/em><br \/>\n<em>\u00b2 Eve Ekman<\/em><br \/>\n<em>\u00b3 As\u00ed pues, los estudios de Batson et al. confirman la existencia de un corolario de comportamientos que recibe el nombre de malestar emp\u00e1tico cuando se entrena a las personas para sentir empat\u00eda y otra situaci\u00f3n cuando se entrena a la persona en la compasi\u00f3n, como se ha ilustrado anteriormente. En Singer y Klimeck <\/em><\/p>\n<p><em>Sicilia Francesca D&#8217;Arista naci\u00f3 en Estados Unidos, pero creci\u00f3 en N\u00e1poles, desde donde se traslad\u00f3 en la d\u00e9cada de 1980 para vivir cerca de Merigar. Ha trabajado en el sector de Pol\u00edtica Social de la Provincia de Siena y en la Autoridad Sanitaria Local. En 2014, con otros colegas, fund\u00f3 el Centro de Siena para la Reducci\u00f3n del Estr\u00e9s.  <\/em><\/p>\n<p><em>Imagen destacada: Sicilia, con el jersey azul, al final del \u00faltimo retiro de grupo que organiz\u00f3.<\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Es posible establecer una pausa en la vida cotidiana en la que uno pueda encontrar ese alivio y conocimiento que proviene de una mente tranquila y sin prejuicios<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":66850,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"off","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_searchwp_excluded":"","footnotes":""},"categories":[2466,2469,2474],"tags":[],"class_list":["post-66851","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-articulos","category-curacion","category-reflexiones","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66851","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=66851"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66851\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":66853,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/66851\/revisions\/66853"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/66850"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=66851"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=66851"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/melong.online\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=66851"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}