Un Gar no se sostiene sólo con nuestra intención espiritual. Requiere trabajo, tiempo, habilidades y recursos.
Un Gar no se sostiene sólo con nuestra intención espiritual. Requiere trabajo, tiempo, habilidades y recursos.
Mientras nos preparamos para un nuevo año, muchas cosas van tomando forma silenciosamente: nuevos cursos, nuevas responsabilidades, nuevas formas de apoyar al Gar y nuevas oportunidades para que todos crezcamos juntos.