A principios de octubre, veintidós practicantes nacidos en doce países distintos nos reunimos en el Gar para el retiro de Longde de Fabio. Parecíamos una mera salpicadura de vida humana en esta vasta tierra de 3.000 acres, exuberante de verdor y vibrante de habitantes insectos y animales. Lazuli, el Gekö, lo llamaba un lugar de lujo en la naturaleza. I