Pero me gustaría poder decir que conecté con la enseñanza por esa razón, que conocí a Rinpoche porque buscaba la verdad, porque intentaba encontrarme a mí misma, porque quería ser mejor persona. Sin embargo, ese punto de vista, un tanto oportunista, sólo es cierto en parte. La verdadera razón por la que conocí a Rinpoche es porque quería dejar atrás el sufrimiento.


