Extracto del Retiro de la Canción del Vajra, Hong Kong, 2012. 19 de mayo, día 4. Continuación del número 170 de El Espejo.
La Canción del Vajra es la práctica más importante de la enseñanza Dzogchen, y no sólo la he explicado, sino que también la hemos practicado juntos. Ahora me gustaría hablar de cómo se explican los beneficios de la Canción del Vajra en el tantra Nyida Khajor , para que puedas comprenderlo un poco mejor, porque éste es el origen del tantra Upadesha, la Canción del Vajra. Este tantra explica cómo, mediante el canto y la danza de la Canción del Vajra, integramos nuestra existencia en el estado de contemplación.
El tantra da algunas explicaciones concretas.
དེ་ཡང་རྣལ་འབྱོར་ཐབས་ཀྱི་གཙོ།
གྲགས་པ་མེད་པ་རྡོ་རྗེའི་གླུ།
སངས་རྒྱས་ཀུན་གྱི་ཡིད་ཀྱང་ཚིམ།
རྣལ་འབྱོར་པ་ཡི་ཉམས་ཀྱི་གྲོགས།
Eso significa que para las personas que están practicando, que tienen conocimiento de la enseñanza Dzogchen, el método para tener la realización se convierte en lo más importante.
གྲགས་པ་མེད་པ་རྡོ་རྗེའི་གླུ།
Cuando cantamos la Canción del Vajra, la producimos con nuestra respiración, lo que significa que conectamos nuestra respiración con nuestra energía vital. Así es como lo hacemos. Pero al mismo tiempo estamos conectando con su naturaleza real. La naturaleza es cómo se manifiesta el sambhogakaya a partir de la condición real del dharmakaya, del Buda primordial. Eso se llama sonido natural y no lo producimos con nuestra respiración. Pero vivimos en nuestra visión dualista y, en este caso, para integrarnos en ese estado, es importante que conectemos con nuestra respiración y nuestra energía prana. Ésa es la razón por la que cantamos la Canción del Vajra.
སངས་རྒྱས་ཀུན་གྱི་ཡིད་ཀྱང་ཚིམ།
La naturaleza real de todos los seres iluminados se manifiesta en este estado.
རྣལ་འབྱོར་པ་ཡི་ཉམས་ཀྱི་གྲོགས།
Esto significa que así es como se manifiestan las experiencias de los profesionales de la práctica.
མཁའ་འགྲོ་མ་ཡི་ཡིད་རྣམས་འཕྲོགས།
རིགས་དྲུག་འཁོར་བའི་ཞེན་པ་བཟློག
སྐལ་དང་ལྡན་པ་དང་འདུའི་གནས།
སེམས་ཀྱི་རྒྱུད་ཀུན་རང་དབང་ཐོབ།
Como ya he explicado, el tantra Nyida Khajor contiene muchos detalles. Cuando estamos produciendo los sonidos de la Canción del Vajra, en ese momento millones de dakas y dakinis están siempre presentes en nuestro estado. Ésa es la potencialidad de la Canción del Vajra.
རིགས་དྲུག་འཁོར་བའི་ཞེན་པ་བཟློག
La raíz de nuestros Seis Lokas es nuestro apego a distintos tipos de emociones que producen una determinada situación samsárica. ¿Cómo podemos liberarnos de esa condición? Cantar la Canción del Vajra es sumamente poderoso y beneficioso. Como medio de liberación del samsara, es un método supremo.
སྐལ་དང་ལྡན་པ་དང་འདུའི་གནས།
Esto significa que los que tenemos una conexión con la enseñanza y la transmisión Dzogchen somos afortunados porque podemos seguir enseñanzas, recibir transmisiones y utilizar el método de la enseñanza Dzogchen. Cuando el maestro da la introducción, podemos utilizar muchos métodos diferentes. Aunque no descubramos inmediatamente nuestro estado primordial, o sigamos teniendo dudas, cuando el maestro nos introduce utilizando diferentes experiencias, las recordamos y repetimos hasta que llegamos a algo concreto y descubrimos nuestra naturaleza real.
Aunque nos esforcemos mucho, a veces no estamos satisfechos y no lo descubrimos. En este caso, ¿qué debemos hacer? Podemos hacer Guruyoga y cantar la Canción del Vajra tal como hemos hecho hoy. El tantra explica que si hacemos eso, la potencialidad de la Canción del Vajra aumenta nuestra claridad y nos resulta más fácil descubrir nuestra verdadera naturaleza.
སེམས་ཀྱི་རྒྱུད་ཀུན་རང་དབང་ཐོབ།
Estamos condicionados por nuestra mente aunque sepamos que deberíamos estar más allá de la mente. Por ejemplo, practicamos Guruyoga, y durante unos segundos, unos minutos, conseguimos permanecer en ese estado, pero al cabo de un rato tenemos que enfrentarnos a nuestra visión dualista. Cuando nos enfrentamos a nuestro estado mental es muy fácil que nos distraigamos. Este verso significa que cuando hemos descubierto e integrado el sonido de la Canción del Vajra, aunque no siempre estemos en estado de Guruyoga, nos resulta fácil ser conscientes de este tipo de conocimiento. Ésta es la razón por la que decimos a los practicantes: si no estamos siempre en presencia instantánea, al menos deberíamos estar en presencia ordinaria. Presencia instantánea significa más allá del tiempo y del espacio, completamente más allá de la mente. Pero cuando no estamos distraídos con nuestra atención, seguimos estando en nuestra mente. Hay una gran diferencia entre la presencia instantánea y la presencia ordinaria.
Cuando nos convertimos en practicantes de Dzogchen, lo más importante es estar en estado de Guruyoga y gobernarlo todo con el estado de Guruyoga en la medida de lo posible. Lo segundo más importante es estar presente, en presencia ordinaria. ¿Cómo podemos aprender a estar en presencia ordinaria? Aunque mucha gente pregunta cómo estar en presencia ordinaria, no existe ninguna técnica concreta. Lo importante es saber qué significa estar presente. Estar presente significa que si estamos haciendo algo, en ese momento sabemos que lo estamos haciendo. En general, cuando pensamos en algo, nos distraemos totalmente con ese pensamiento, luego viene otro pensamiento y otro. Esto no es estar presente y por eso deberíamos aprender [sobre ello].
Si tienes algo de tiempo libre, puede que te apetezca dedicarte a aprender a estar presente durante algunas horas. Aunque dispongas de unas doce horas de tiempo libre, no es fácil entrenarte durante todo ese tiempo; sin embargo, puedes comprometerte a aplicarte a estar presente durante, digamos, tres horas.
Decides que a partir de este momento quieres estar presente durante tres horas. Si has decidido que estás presente en ese momento, puede surgir otro pensamiento, como por ejemplo “Debería ir a la tienda a comprar algo porque hoy estoy libre”. Pero reconoces que tienes ese pensamiento y no te distraes con él. Ya sabes que pensabas ir a la tienda, pero eso no significa que tengas que renunciar a esa idea. Puedes aplicarlo todo. “Ahora voy a la tienda”. Caminas un poco y eres consciente de que caminas para ir a la tienda. Al cabo de un rato recuerdas que no has cogido suficiente dinero y que debes volver para coger más dinero. Pero no debes distraerte con eso. Piensa: “Estoy pensando eso y voy a coger más dinero”. Así que lo haces todo estando continuamente presente.
No es muy fácil al principio cuando estás aprendiendo. No sólo aprender a estar presente, sino todo lo que aprendemos no es tan fácil al principio. Sin embargo, cuando nos familiarizamos un poco con ello, resulta más fácil. Quizá recuerdes cómo fue cuando empezamos a aprender a conducir. Fuimos a clases de conducir, primero aprendimos la teoría, pero cuando empezamos a conducir no fue nada fácil. Día tras día aprendíamos y por fin podíamos manejar el coche. Recuerdo que cuando empecé a conducir el coche siempre daba bandazos. Pero al poco tiempo nos familiarizamos con la conducción y podíamos conducir por todas partes.
Cuando conducimos un coche estamos presentes. A veces parece que no estamos presentes cuando hablamos con nuestros amigos o miramos fuera, pero esto se debe a que nos hemos familiarizado con la conducción y por eso tenemos espacio para mirar y hablar. Pero en el sentido real estamos presentes porque si no lo estamos podríamos tener un accidente. Así que éste es un buen ejemplo de presencia.
Pero esto es sólo la presencia de conducir un coche. Nuestra vida no es sólo conducir un coche. Hay muchas cosas relacionadas con nuestro cuerpo, habla y mente. Podemos aprender [cómo estar presentes] realizando actividades físicas, hablando con la gente, pensando y juzgando, todo lo que está relacionado con nuestro cuerpo, habla y mente. Podemos aprender una cosa cada vez y al final no necesitamos ningún esfuerzo. Cuando nos familiarizamos con estar presentes, podemos hablar con la gente y pensar y demás durante horas y horas sin distraernos.
Incluso cuando estamos paseando, haciendo algunas actividades que son más samsáricas, si estamos presentes y no nos distraemos, todo se vuelve mucho más fácil. En primer lugar, descubrimos que las tensiones se desarrollan porque nos distraemos con cosas y pensamos que las cosas son importantes o deberían ser de una determinada manera. Cuando las cosas no son como queremos que sean, nos enfadamos y luchamos contra ello, y se desarrollan las tensiones. Pero si estamos realmente presentes, no tenemos este tipo de tensiones, e incluso si las hay, lo descubrimos inmediatamente. Si descubrimos que hay tensiones, ¿por qué deberíamos aferrarnos a ellas? Es mucho mejor que nos liberemos. En ese caso, estando presentes, todo se vuelve concreto.
Cuando seguimos las enseñanzas del Sutra y del Tantra en general, al principio los maestros hablan de las cuatro atenciones que se consideran muy importantes. Luego tenemos las dieciocho cualificaciones para una vida humana perfecta: ocho libertades de estados negativos y y diez condiciones favorables, divididas en dos categorías, una relacionada con el individuo y otra con nuestra dimensión. Estudiamos todo esto día tras día de forma intelectual y damos mucha importancia a estos temas.
Aunque es muy beneficioso hacer algo así, no es el punto principal. Nos concentramos en estos temas, pero realmente necesitamos tener una presencia de nosotros mismos como seres humanos. La condición humana perfecta es preciosa porque nos permite aprender la enseñanza, aplicarla y tener una realización total en nuestra vida. Nuestra condición y nuestra capacidad son mucho mejores que las de los perros y los gatos, por ejemplo. Pero no es necesario aprender especialmente las dieciocho cualidades de forma intelectual. Podemos simplemente comprender cómo son las cualidades de un ser humano. Si estamos presentes en ello, sabremos en este momento que tenemos esta preciosa condición, aunque nadie sabe cuánto tiempo la tendremos.
Luego tenemos la segunda atención plena, la impermanencia, de la que hay muchos ejemplos y muchas cosas que podemos aprender. Sin embargo, concretamente sabemos que vivimos en el tiempo, que el tiempo avanza. Basta con mirar un reloj, por ejemplo: tic-tac, tic-tac, avanza y nunca retrocede. Nuestras vidas están relacionadas con el tiempo y avanzando día tras día nos acercamos cada vez más a su final.
A veces los jóvenes piensan que tienen toda la vida [por delante], pero deberían plantearse qué significa “toda la vida”. Una vida puede ser simplemente un día o una semana, nadie lo sabe. Algunas personas piensan que los ancianos fallecerán pronto, pero, como ellos mismos son más jóvenes, permanecerán en este mundo. Sin embargo, muchos jóvenes fallecen antes que los viejos. Por supuesto, comprendemos que los ancianos no pueden vivir mucho más tiempo. Por ejemplo, cuando una persona tiene setenta años sabe cómo es la vida y que no puede durar mucho más. La gente dice que vivir hasta los ochenta y noventa años es una vida muy larga. Si alguien vive hasta los cien años, ¡oh, fantástico! Pero de forma ordinaria no es tan fácil. Podemos vivir un poco más, pero nuestro cuerpo no colabora con nosotros. Nuestra función de los sentidos no colabora con nosotros. Así que ésta es nuestra condición real: todos tenemos una vida corta. Sabemos que tenemos una condición preciosa, pero existimos en el tiempo y nadie sabe cuándo acabará nuestro precioso tiempo.
Pero mientras vivimos en este momento, ¿qué hacemos? La mayor parte del tiempo estamos distraídos, vamos detrás de las emociones, producimos mucho karma negativo en lugar de superar los problemas. Ésta es la tercera atención plena. El tiempo está relacionado con nuestras actividades y, cuando creamos negatividades, debemos estar presentes y hacerlo lo mejor posible en las circunstancias, de ese modo no producimos negatividades. Es muy importante que comprendamos también que si producimos negatividades tenemos el samsara infinito. Sabiendo esto, debemos intentar hacerlo lo mejor posible. Ésta es la cuarta atención plena.
Los cuatro mindfulness necesitan presencia, porque aunque los aprendamos uno a uno con gran detalle, si no tenemos presencia no funcionan. Como ves, la presencia es muy importante.
Muchas personas que se dedican a las enseñanzas piensan que es mejor cantar mantras, como los tibetanos que van por ahí con una rueda de oración en una mano y un mala en la otra cantando siempre OM MANI PADME HUM, OM MANI PADME HUM, OM MANI PADME HUM, pensando que es una práctica muy importante. Por supuesto que también es una buena práctica, sobre todo si tienen una buena intención, pero eso no se convierte en el camino de la realización total.
Podemos acumular buenos méritos con ello y disminuir gradualmente algunos obstáculos y aumentar un poco nuestra claridad. También nos ayuda a descubrir lentamente cuál es el camino principal para la realización. Pero cuando tenemos la posibilidad es mucho mejor trabajar de forma más concreta, así que si comparamos cantar mantras o algo similar con estar presente, estar presente es mucho más importante.
En la mayoría de las tradiciones y enseñanzas, no dan mucha importancia a estar presente y no lo consideran un tipo de práctica, mientras que en la enseñanza Dzogchen es una práctica muy importante. Este verso nos hace comprenderlo.
རང་རིག་བདེ་བའི་གསལ་རྣམས་འདེགས།
ཤེས་པ་གཅིག་པའི་ཡུལ་ཡང་བྱེད།
Descubrimos nuestra verdadera naturaleza y cómo tener ese tipo de conocimiento, que siempre está relacionado con distintos tipos de experiencias. Una de las experiencias más importantes es la sensación de dicha, mientras que otra es la experiencia de claridad. Cuando utilizamos la Canción del Vajra, ésta nos proporciona una experiencia concreta de claridad y dicha combinadas en nuestra naturaleza real. Ésta es la función de la Danza del Vajra, por ejemplo. Con la Danza del Vajra tenemos un mandala. Puedes saber más sobre el mandala cuando aprendas la [Danza] del Vajra.
Cuando cantamos la Canción del Vajra estamos siempre en presencia instantánea, integrándonos con los sonidos que estamos cantando, uno a uno, de la Canción del Vajra. Luego nos desplazamos a lugares concretos del mandala, lo que significa que nos integramos con nuestra energía de movimiento, que está relacionada con todas nuestras experiencias de dicha, sensación y claridad. Mantenemos ese tipo de experiencia y a través de ella aumentamos el estar en el estado de presencia instantánea.
De forma sencilla, podemos decir que el Canto del Vajra y la Danza del Vajra son métodos muy importantes para integrar nuestro cuerpo, palabra y mente en el estado de contemplación. Por supuesto, cuando estamos aprendiendo al principio tenemos que utilizar la mente pensando en qué dirección debemos ir y dónde debemos poner los pies cuando estamos cantando. Todo esto está relacionado con nuestra mente. Pero cuando nos familiarizamos un poco no siempre necesitamos pensar hacia dónde debemos ir. Eso significa que nos estamos familiarizando con la Danza del Vajra y podemos integrar totalmente el estar en presencia instantánea y combinarlo con el sonido de la Canción del Vajra. Entonces podremos comprender lo importante que es integrarse.
Editado por L.Granger
Edición final Susan Schwarz
Tibetano por el Prof. Fabian Sanders
Foto de Chögyal Namkhai Norbu por Lesya Cherenkova
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